Confesión en San Bartolomé en Alcalá de Henares – Madrid

La confesión es un encuentro personal con Jesús, un acto de amor divino que nos ofrece la limpieza del alma, la tranquilidad espiritual y un inicio renovado. En la parroquia San Bartolomé, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia San Bartolomé

Tu comunidad de fe en Alcalá de Henares – Madrid

Ubicación de San Bartolomé

28803 Pº de los Curas, 22
Alcalá de Henares – Madrid

Contacto de San Bartolomé

Tlfn: 918891656

El valor de la confesión

El ritual sagrado colmado de afecto divino y bondad misericordiosa.

Establecida por Jesucristo

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un momento de encuentro con el Señor

El sacramento de la penitencia no es únicamente una obligación. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, el amor incondicional de Dios que nos acoge tal como somos, con nuestras fragilidades y errores.

Un inicio renovado

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, el Señor siempre está listo para levantarnos. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Alcalá de Henares – Madrid

¿Qué es la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no como árbitro, sino como instrumento de la misericordia divina. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Cuatro pasos:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Claro que sí, sin duda. El sigilo sacramental es absoluto. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

Scroll al inicio