Confesión en Asunción de Nuestra Señora en Brea de Tajo – Madrid

La reconciliación es un encuentro personal con Jesús, un acto de amor divino que nos ofrece el perdón, la tranquilidad espiritual y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia Asunción de Nuestra Señora, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia Asunción de Nuestra Señora

Tu comunidad de fe en Brea de Tajo – Madrid

Ubicación de Asunción de Nuestra Señora

28596 Pza. de la Iglesia, 1
Brea de Tajo – Madrid

Contacto de Asunción de Nuestra Señora

Tlfn: 918721078

La relevancia del sacramento de la penitencia

El signo sagrado colmado de amor y piedad divina.

Institución por Jesucristo

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un momento de encuentro con el Señor

El sacramento de la penitencia no es meramente un deber. Es una experiencia personal con Cristo, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la caridad sin límites de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras debilidades y pecados.

Un comienzo lleno de gracia

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. La confesión nos libera del peso del pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Brea de Tajo – Madrid

¿Qué es la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no para condenar, sino como instrumento de la misericordia divina. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Los cuatro pasos:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No hace falta rememorar cada detalle. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, absolutamente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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