Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en La Asunción en Pesaguero – Cantabria

La reconciliación es una experiencia directa con Jesús, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece el perdón, el sosiego interno y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia La Asunción, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia La Asunción

Tu comunidad de fe en Pesaguero – Cantabria

Ubicación de La Asunción

39574 Parroquia Valdeprado-Liébana
Pesaguero – Cantabria

Contacto de La Asunción

Tlfn: 942730393

La relevancia del sacramento de la penitencia

Un signo sagrado lleno de ternura divina y compasión de Dios.

Ordenada por el Señor Jesús

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un momento de encuentro con el Señor

El sacramento de la penitencia no es solo una formalidad. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la caridad sin límites de Dios que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras fragilidades y errores.

Un renacer espiritual

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La confesión nos libera del peso del pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Pesaguero – Cantabria

¿Qué es la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no como juez, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Las cuatro fases:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Claro que sí, sin duda. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

Scroll al inicio