Confesión en San Juan Degollado en Pesaguero – Cantabria

La reconciliación es un encuentro personal con Jesús, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la reconciliación, el sosiego interno y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia San Juan Degollado, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia San Juan Degollado

Tu comunidad de fe en Pesaguero – Cantabria

Ubicación de San Juan Degollado

39572 Parroquia Lomeña-Liébana
Pesaguero – Cantabria

Contacto de San Juan Degollado

Tlfn: 942736362

La grandeza del sacramento de la reconciliación

Todo un signo sagrado lleno de afecto divino y misericordia divina.

Institución por Jesucristo

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un encuentro íntimo con Jesús

La confesión no es solo una formalidad. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor perfecto del Señor que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras caídas y limitaciones.

Un inicio renovado

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, el Señor siempre está listo para levantarnos. La confesión nos libera del peso del pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Pesaguero – Cantabria

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, sin ejercer juicio, sino para transmitir la misericordia celestial. La Iglesia primitiva ya practicaba esto y la ha preservado hasta hoy.

Cuatro etapas:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No hace falta rememorar cada detalle. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, totalmente. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

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