Confesión en Santa Lucía en Santander – Cantabria
La confesión es una experiencia directa con Jesús, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la limpieza del alma, el sosiego interno y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia Santa Lucía, te esperan con el corazón abierto.
Parroquia Santa Lucía
Tu comunidad de fe en Santander – Cantabria
Ubicación de Santa Lucía
39003 Daoíz y Velarde, 11
Santander – Cantabria
Contacto de Santa Lucía
Tlfn: 942211723
El valor de la confesión
Un sacramento colmado de ternura divina y misericordia divina.
Instituida directamente por Jesús
Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.
Un encuentro íntimo con Jesús
La reconciliación no es únicamente una obligación. Es una experiencia personal con Cristo, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, la caridad sin límites de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras debilidades y pecados.
Un punto de partida nuevo
Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.
Preguntas frecuentes sobre la confesión en Santander – Cantabria
¿En qué consiste la confesión?
La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien
¿Por qué es necesario confesarse ante un sacerdote?
El ministro actúa como Cristo mismo, no como juez, sino como medio de la compasión divina. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.
¿Qué tengo que hacer para confesarme?
Los cuatro pasos:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.
¿Qué frecuencia debo tener para confesarse?
La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.
¿Qué ocurre si no puedo recordar todas mis faltas?
No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.
¿Se guarda en secreto todo lo que confieso?
Sí, totalmente. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.
