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Confesión en Santa María de Bellver en Font-Rubí , Barcelona

El sacramento de la penitencia es un encuentro íntimo con Cristo, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la absolución, la serenidad del corazón y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia Santa María de Bellver, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Santa María de Bellver

Tu comunidad de fe en Font-Rubí , Barcelona

Ubicación de Santa María de Bellver

08736 Pl. Anselm Clave, 1
Font-Rubí , Barcelona

Contacto de Santa María de Bellver

Tlfn: 938979147

La importancia de la confesión

Todo un misterio santo colmado de ternura divina y bondad misericordiosa.

Institución por Jesucristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un momento de encuentro con el Señor

La confesión no es meramente un deber. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, el amor perfecto del Señor que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras debilidades y pecados.

Un comienzo lleno de gracia

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, el Señor siempre está listo para levantarnos. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Font-Rubí , Barcelona

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no como árbitro, sino como medio de la compasión divina. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Las cuatro fases:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No hace falta rememorar cada detalle. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si olvidas algún error, lo puedes incluir en la siguiente confesión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Claro que sí, sin duda. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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