Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en Nuestra Señora de Lourdes y San Juan de Dios en Bormujos¡ Sevilla

El sacramento de la confesión es un encuentro personal con Jesús, un acto de amor divino que nos ofrece la limpieza del alma, la paz interior y una oportunidad para renacer. En la parroquia Nuestra Señora de Lourdes y San Juan de Dios, te esperan con acogida sincera.

Parroquia Nuestra Señora de Lourdes y San Juan de Dios

Tu comunidad de fe en Bormujos¡ Sevilla

Ubicación de Nuestra Señora de Lourdes y San Juan de Dios

41930 C/ la Justicia, S/N
Bormujos¡ Sevilla

Contacto de Nuestra Señora de Lourdes y San Juan de Dios

Tlfn:

La importancia del perdón sacramental

Un signo sagrado colmado de amor y compasión de Dios.

Fundada por Cristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un encuentro íntimo con Jesús

El sacramento de la confesión no es meramente un deber. Es una experiencia personal con Cristo, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, el amor incondicional de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras debilidades y pecados.

Un nuevo comienzo

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos invita a vivir con optimismo y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Bormujos¡ Sevilla

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no para condenar, sino como canal de la misericordia de Dios. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Cuatro etapas:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Propósito de mejora: decide corregir tu conducta.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia establece la obligación de confesarse al menos una vez al año ante un pecado mortal. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si olvidas algún error, lo puedes incluir en la siguiente confesión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Sí, completamente. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

Scroll al inicio