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Confesión en San Xoán en Padrón – Coruña, A-Galicia

La confesión es un momento de encuentro con el Señor, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece el perdón, el sosiego interno y un inicio renovado. En la parroquia San Xoán, te esperan con acogida sincera.

Parroquia San Xoán

Tu comunidad de fe en Padrón – Coruña, A-Galicia

Ubicación de San Xoán

36582 Carbia
Padrón – Coruña, A-Galicia

Contacto de San Xoán

Tlfn:

El valor de la confesión

Todo un ritual sagrado colmado de ternura divina y bondad misericordiosa.

Ordenada por el Señor Jesús

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un encuentro directo con Cristo

El sacramento de la confesión no es meramente un deber. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, la caridad sin límites de Dios que nos acoge tal como somos, con nuestras debilidades y pecados.

Un renacer espiritual

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Padrón – Coruña, A-Galicia

¿Qué significa la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no como árbitro, sino como canal de la misericordia de Dios. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Cuatro pasos:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Sí, totalmente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

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