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Confesión en Santo Adrián en Estrada, A – Pontevedra-Galicia

La confesión es una experiencia directa con Jesús, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece la absolución, el sosiego interno y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia Santo Adrián, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Santo Adrián

Tu comunidad de fe en Estrada, A – Pontevedra-Galicia

Ubicación de Santo Adrián

15856 Castro
Estrada, A – Pontevedra-Galicia

Contacto de Santo Adrián

Tlfn: 981718077

La relevancia del sacramento de la penitencia

El misterio santo colmado de afecto divino y piedad divina.

Instituida directamente por Jesús

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Un momento de encuentro con el Señor

La confesión no es simplemente un trámite. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, sentimos la misericordia del Señor actuando en nosotros, la ternura inagotable de Dios que nos recibe tal y como somos, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un nuevo comienzo

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Estrada, A – Pontevedra-Galicia

¿Qué es la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, sin ejercer juicio, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Los cuatro pasos:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Sí, absolutamente. El sigilo sacramental es absoluto. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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