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Confesión en San Xoán en Estrada, A – Pontevedra-Galicia

La confesión es un momento de encuentro con el Señor, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece la reconciliación, la serenidad del corazón y un nuevo comienzo. En la parroquia San Xoán, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia San Xoán

Tu comunidad de fe en Estrada, A – Pontevedra-Galicia

Ubicación de San Xoán

36130 Rúa de Orense, 36
Estrada, A – Pontevedra-Galicia

Contacto de San Xoán

Tlfn: 986753009

La importancia del perdón sacramental

Un ritual sagrado colmado de ternura divina y misericordia divina.

Fundada por Cristo

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Una experiencia personal con Jesús

La reconciliación no es solo una formalidad. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor perfecto del Señor que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras caídas y limitaciones.

Un nuevo comienzo

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Estrada, A – Pontevedra-Galicia

¿Qué implica el sacramento de la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, sin ejercer juicio, sino como medio de la compasión divina. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Cuatro pasos:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Claro que sí, sin duda. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

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