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Confesión en Santa María en Bergondo – Coruña, A-Galicia

La confesión es un encuentro personal con Jesús, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la limpieza del alma, la tranquilidad espiritual y un nuevo comienzo. En la parroquia Santa María, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Santa María

Tu comunidad de fe en Bergondo – Coruña, A-Galicia

Ubicación de Santa María

15124 Morquintián
Bergondo – Coruña, A-Galicia

Contacto de Santa María

Tlfn: 981742057

El valor de la confesión

Todo un misterio santo lleno de ternura divina y compasión de Dios.

Ordenada por el Señor Jesús

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un encuentro directo con Cristo

El sacramento de la penitencia no es simplemente un trámite. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, la caridad sin límites de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras debilidades y pecados.

Un renacer espiritual

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos abre el camino para vivir con esperanza y auténtica alegría, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Bergondo – Coruña, A-Galicia

¿Qué significa la confesión?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, sin ejercer juicio, sino como instrumento de la misericordia divina. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Las cuatro fases:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Propósito de mejora: decide corregir tu conducta.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Sí, completamente. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

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