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Confesión en Santiago en Baña, A – Coruña, A-Galicia

La reconciliación es un encuentro personal con Jesús, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la absolución, la paz interior y un inicio renovado. En la parroquia Santiago, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia Santiago

Tu comunidad de fe en Baña, A – Coruña, A-Galicia

Ubicación de Santiago

36959 Hermelo
Baña, A – Coruña, A-Galicia

Contacto de Santiago

Tlfn: 986320547

La importancia de la confesión

Un misterio santo de caridad y piedad divina.

Establecida por Jesucristo

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un encuentro personal con Jesús

La reconciliación no es únicamente una obligación. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, la caridad sin límites de Dios que nos recibe tal y como somos, con nuestras debilidades y pecados.

Un nuevo comienzo

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos invita a vivir con optimismo y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Baña, A – Coruña, A-Galicia

¿Qué implica el sacramento de la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, sin ejercer juicio, sino para transmitir la misericordia celestial. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Las cuatro fases:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No hace falta rememorar cada detalle. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si olvidas algún error, lo puedes incluir en la siguiente confesión. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, absolutamente. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

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