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Confesión en Santa Mariña en Mugardos – Coruña, A-Galicia

La confesión es un encuentro íntimo con Cristo, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece la limpieza del alma, la tranquilidad espiritual y un nuevo comienzo. En la parroquia Santa Mariña, te esperan con acogida sincera.

Parroquia Santa Mariña

Tu comunidad de fe en Mugardos – Coruña, A-Galicia

Ubicación de Santa Mariña

36118 Fragas
Mugardos – Coruña, A-Galicia

Contacto de Santa Mariña

Tlfn:

La importancia del perdón sacramental

Un signo sagrado colmado de caridad y misericordia divina.

Establecida por Jesucristo

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Una experiencia personal con Jesús

El sacramento de la penitencia no es simplemente un trámite. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la ternura inagotable de Dios que nos acoge tal como somos, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un inicio renovado

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Mugardos – Coruña, A-Galicia

¿En qué consiste la confesión?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, no como árbitro, sino para transmitir la misericordia celestial. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Los cuatro pasos:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Propósito de mejora: decide corregir tu conducta.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No hace falta rememorar cada detalle. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Claro que sí, sin duda. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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