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Confesión en Santa María en Laracha, A – Coruña, A-Galicia

La confesión es un momento de encuentro con el Señor, un acto de amor divino que nos ofrece la absolución, la tranquilidad espiritual y un nuevo comienzo. En la parroquia Santa María, te esperan con acogida sincera.

Parroquia Santa María

Tu comunidad de fe en Laracha, A – Coruña, A-Galicia

Ubicación de Santa María

15881 Lestedo
Laracha, A – Coruña, A-Galicia

Contacto de Santa María

Tlfn:

La importancia de la confesión

El ritual sagrado de caridad y bondad misericordiosa.

Fundada por Cristo

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un encuentro directo con Cristo

El sacramento de la confesión no es solo una formalidad. Es una experiencia personal con Cristo, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, sentimos la misericordia del Señor actuando en nosotros, la ternura inagotable de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras fragilidades y errores.

Un nuevo comienzo

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Laracha, A – Coruña, A-Galicia

¿En qué consiste la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no para condenar, sino como instrumento de la misericordia divina. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Cuatro pasos:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, completamente. El sigilo sacramental es absoluto. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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