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Confesión en Santo Estevo en Estrada, A – Pontevedra-Galicia

La confesión es un encuentro íntimo con Cristo, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la reconciliación, la tranquilidad espiritual y un inicio renovado. En la parroquia Santo Estevo, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia Santo Estevo

Tu comunidad de fe en Estrada, A – Pontevedra-Galicia

Ubicación de Santo Estevo

15690 Morás
Estrada, A – Pontevedra-Galicia

Contacto de Santo Estevo

Tlfn: 981645007

El valor de la confesión

Un sacramento colmado de amor y piedad divina.

Ordenada por el Señor Jesús

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un momento de encuentro con el Señor

El sacramento de la confesión no es meramente un deber. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la caridad sin límites de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras fragilidades y errores.

Un inicio renovado

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos permite vivir con esperanza y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Estrada, A – Pontevedra-Galicia

¿En qué consiste la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no como juez, sino como medio de la compasión divina. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Cuatro pasos:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Se trata de un gesto de amor más que de un deber pesado.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Claro que sí, sin duda. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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