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Confesión en San Miguel en Zas – Coruña, A-Galicia

La confesión es una experiencia directa con Jesús, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la limpieza del alma, la paz interior y un inicio renovado. En la parroquia San Miguel, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia San Miguel

Tu comunidad de fe en Zas – Coruña, A-Galicia

Ubicación de San Miguel

36969 Lores
Zas – Coruña, A-Galicia

Contacto de San Miguel

Tlfn: 986747034

El valor de la confesión

Todo un sacramento colmado de afecto divino y compasión de Dios.

Fundada por Cristo

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Un encuentro íntimo con Jesús

El sacramento de la penitencia no es simplemente un trámite. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la caridad sin límites de Dios que nos acoge tal como somos, con nuestras caídas y limitaciones.

Un inicio renovado

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos permite vivir con esperanza y alegría, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Zas – Coruña, A-Galicia

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, sin ejercer juicio, sino como instrumento de la misericordia divina. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Cuatro pasos:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia establece la obligación de confesarse al menos una vez al año ante un pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, absolutamente. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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