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Confesión en Santa María do Porto en Marín – Pontevedra-Galicia

El sacramento de la confesión es un momento de encuentro con el Señor, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece el perdón, la serenidad del corazón y un inicio renovado. En la parroquia Santa María do Porto, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia Santa María do Porto

Tu comunidad de fe en Marín – Pontevedra-Galicia

Ubicación de Santa María do Porto

36900 Apdo. 4
Marín – Pontevedra-Galicia

Contacto de Santa María do Porto

Tlfn: 986882131

La grandeza del sacramento de la reconciliación

El sacramento de afecto divino y compasión de Dios.

Ordenada por el Señor Jesús

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Una experiencia personal con Jesús

El sacramento de la penitencia no es meramente un deber. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, la ternura inagotable de Dios que nos recibe tal y como somos, con nuestras caídas y limitaciones.

Un inicio renovado

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, el Señor siempre está listo para levantarnos. La confesión nos libera del peso del pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Marín – Pontevedra-Galicia

¿En qué consiste la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, sin ejercer juicio, sino para transmitir la misericordia celestial. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Cuatro etapas:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Claro que sí, sin duda. El sigilo sacramental es absoluto. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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