Confesión en Asunción Nuestra Señora en Hondarribia – Gipuzkoa

La reconciliación es una experiencia directa con Jesús, un acto de amor divino que nos ofrece la absolución, la paz interior y un nuevo comienzo. En la parroquia Asunción Nuestra Señora, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia Asunción Nuestra Señora

Tu comunidad de fe en Hondarribia – Gipuzkoa

Ubicación de Asunción Nuestra Señora

20280 Kale Nagusia, 1
Hondarribia – Gipuzkoa

Contacto de Asunción Nuestra Señora

Tlfn: 943642665

El valor de la confesión

Todo un sacramento de afecto divino y misericordia divina.

Fundada por Cristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un encuentro personal con Jesús

La reconciliación no es meramente un deber. Es una experiencia personal con Cristo, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor perfecto del Señor que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras debilidades y pecados.

Un punto de partida nuevo

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos abre el camino para vivir con esperanza y auténtica alegría, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Hondarribia – Gipuzkoa

¿En qué consiste la confesión?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, no para condenar, sino como instrumento de la misericordia divina. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Las cuatro fases:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Sí, completamente. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

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