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Confesión en Nuestra Señora de la Asunción en Malpartida de Cáceres – Cáceres

La confesión es una experiencia directa con Jesús, un acto de amor divino que nos ofrece la absolución, la serenidad del corazón y un inicio renovado. En la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Nuestra Señora de la Asunción

Tu comunidad de fe en Malpartida de Cáceres – Cáceres

Ubicación de Nuestra Señora de la Asunción

10910 C/ la Iglesia, 18
Malpartida de Cáceres – Cáceres

Contacto de Nuestra Señora de la Asunción

Tlfn: 927275031

La grandeza del sacramento de la reconciliación

Un misterio santo lleno de caridad y piedad divina.

Ordenada por el Señor Jesús

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un encuentro directo con Cristo

El sacramento de la penitencia no es solo una formalidad. Es una experiencia personal con Cristo, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor perfecto del Señor que nos recibe tal y como somos, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un nuevo comienzo

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Malpartida de Cáceres – Cáceres

¿Qué es la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, sin ejercer juicio, sino como instrumento de la misericordia divina. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Los cuatro pasos:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si olvidas algún error, lo puedes incluir en la siguiente confesión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, absolutamente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

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