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Confesión en San Miguel en Portaje – Cáceres

El sacramento de la confesión es un momento de encuentro con el Señor, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la reconciliación, la tranquilidad espiritual y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia San Miguel, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia San Miguel

Tu comunidad de fe en Portaje – Cáceres

Ubicación de San Miguel

10883 Pza. Constitución 7
Portaje – Cáceres

Contacto de San Miguel

Tlfn:

La grandeza del sacramento de la reconciliación

El sacramento lleno de caridad y bondad misericordiosa.

Institución por Jesucristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Una experiencia personal con Jesús

La confesión no es únicamente una obligación. Es una experiencia personal con Cristo, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, sentimos la misericordia del Señor actuando en nosotros, la ternura inagotable de Dios que nos recibe tal y como somos, con nuestras fragilidades y errores.

Un punto de partida nuevo

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Portaje – Cáceres

¿Qué es la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, sin ejercer juicio, sino como canal de la misericordia de Dios. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Cuatro pasos:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, completamente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

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