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Confesión en Santiago en Villa del Rey – Cáceres

La confesión es un encuentro íntimo con Cristo, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece la absolución, el sosiego interno y un inicio renovado. En la parroquia Santiago, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia Santiago

Tu comunidad de fe en Villa del Rey – Cáceres

Ubicación de Santiago

10960 Pza. del Emigrante 6
Villa del Rey – Cáceres

Contacto de Santiago

Tlfn:

El valor de la confesión

Un misterio santo lleno de ternura divina y compasión de Dios.

Fundada por Cristo

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un encuentro personal con Jesús

El sacramento de la confesión no es simplemente un trámite. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, el amor incondicional de Dios que nos acoge tal como somos, con nuestras caídas y limitaciones.

Un punto de partida nuevo

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Villa del Rey – Cáceres

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, no para condenar, sino para transmitir la misericordia celestial. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Las cuatro fases:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, completamente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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