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Confesión en Nuestra Señora de los Ángeles en Córdoba – Córdoba

El sacramento de la confesión es una experiencia directa con Jesús, un acto de amor divino que nos ofrece la reconciliación, la tranquilidad espiritual y una oportunidad para renacer. En la parroquia Nuestra Señora de los Ángeles, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia Nuestra Señora de los Ángeles

Tu comunidad de fe en Córdoba – Córdoba

Ubicación de Nuestra Señora de los Ángeles

14610 Ctra. de Madrid, S/N
Córdoba – Córdoba

Contacto de Nuestra Señora de los Ángeles

Tlfn: 957320135

La importancia de la confesión

El misterio santo lleno de afecto divino y compasión de Dios.

Instituida directamente por Jesús

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un encuentro personal con Jesús

La reconciliación no es únicamente una obligación. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, la ternura inagotable de Dios que nos acoge tal como somos, con nuestras fragilidades y errores.

Un comienzo lleno de gracia

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Córdoba – Córdoba

¿Qué es la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, sin ejercer juicio, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Cuatro etapas:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, completamente. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

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