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Confesión en San Martín en Parres – Asturias

La confesión es un encuentro íntimo con Cristo, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la reconciliación, la serenidad del corazón y un inicio renovado. En la parroquia San Martín, te esperan con acogida sincera.

Parroquia San Martín

Tu comunidad de fe en Parres – Asturias

Ubicación de San Martín

33540 Argüelles, 40
Parres – Asturias

Contacto de San Martín

Tlfn: 985840063

El valor de la confesión

Todo un sacramento de caridad y misericordia divina.

Ordenada por el Señor Jesús

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un encuentro personal con Jesús

La reconciliación no es solo una formalidad. Es una experiencia personal con Cristo, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, la caridad sin límites de Dios que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras caídas y limitaciones.

Un renacer espiritual

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Parres – Asturias

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no para condenar, sino como medio de la compasión divina. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Las cuatro fases:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Sí, absolutamente. El sigilo sacramental es absoluto. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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