Confesión en Santo Tomás de Canterbury en Avilés – Asturias
El sacramento de la confesión es un momento de encuentro con el Señor, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece la absolución, el sosiego interno y una oportunidad para renacer. En la parroquia Santo Tomás de Canterbury, te esperan con el corazón abierto.
Parroquia Santo Tomás de Canterbury
Tu comunidad de fe en Avilés – Asturias
Ubicación de Santo Tomás de Canterbury
33401 González Abarca, 1
Avilés – Asturias
Contacto de Santo Tomás de Canterbury
Tlfn: 985564450
El valor de la confesión
Todo un sacramento colmado de caridad y piedad divina.
Instituida directamente por Jesús
Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.
Un momento de encuentro con el Señor
El sacramento de la confesión no es simplemente un trámite. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, el amor incondicional de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras fragilidades y errores.
Un renacer espiritual
Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.
Preguntas frecuentes sobre la confesión en Avilés – Asturias
¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?
La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien
¿Por qué la confesión debe hacerse con un sacerdote?
El sacerdote obra en representación de Cristo, no como juez, sino como canal de la misericordia de Dios. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.
¿Cómo debo prepararme para la confesión?
Cuatro etapas:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.
¿Con qué frecuencia debo acudir a la confesión?
La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Se trata de un gesto de amor más que de un deber pesado.
¿Qué sucede si olvido algunos de mis pecados?
No es necesario recordar todos los detalles. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.
¿Todo lo que confieso permanece confidencial?
Sí, completamente. El sigilo sacramental es absoluto. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

