Confesión en San Miguel en Teverga – Asturias

El sacramento de la confesión es una experiencia directa con Jesús, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece la limpieza del alma, la paz interior y un inicio renovado. En la parroquia San Miguel, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia San Miguel

Tu comunidad de fe en Teverga – Asturias

Ubicación de San Miguel

33110 Pza. de la Iglesia, S/N
Teverga – Asturias

Contacto de San Miguel

Tlfn: 985764275

El valor de la confesión

El signo sagrado colmado de ternura divina y piedad divina.

Establecida por Jesucristo

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Un encuentro íntimo con Jesús

La confesión no es simplemente un trámite. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, la caridad sin límites de Dios que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras fragilidades y errores.

Un renacer espiritual

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La confesión nos libera del peso del pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Teverga – Asturias

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, no para condenar, sino como medio de la compasión divina. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Las cuatro fases:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Propósito de mejora: decide corregir tu conducta.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Claro que sí, sin duda. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

Scroll al inicio