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Confesión en Santa María en Corvera de Asturias – Asturias

El sacramento de la confesión es un encuentro íntimo con Cristo, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la absolución, la serenidad del corazón y un inicio renovado. En la parroquia Santa María, te esperan con acogida sincera.

Parroquia Santa María

Tu comunidad de fe en Corvera de Asturias – Asturias

Ubicación de Santa María

33470
Corvera de Asturias – Asturias

Contacto de Santa María

Tlfn: 985577502

La grandeza del sacramento de la reconciliación

El ritual sagrado de afecto divino y compasión de Dios.

Establecida por Jesucristo

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Una experiencia personal con Jesús

La confesión no es simplemente un trámite. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, la caridad sin límites de Dios que nos acoge tal como somos, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un renacer espiritual

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, el Señor siempre está listo para levantarnos. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Corvera de Asturias – Asturias

¿Qué implica el sacramento de la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, no para condenar, sino como instrumento de la misericordia divina. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Los cuatro pasos:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Sí, completamente. El sigilo sacramental es absoluto. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

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