Confesión en Santos Apóstoles en Oviedo – Asturias

La reconciliación es un encuentro íntimo con Cristo, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la absolución, la paz interior y un nuevo comienzo. En la parroquia Santos Apóstoles, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Santos Apóstoles

Tu comunidad de fe en Oviedo – Asturias

Ubicación de Santos Apóstoles

33005 José Tartiere, S/N
Oviedo – Asturias

Contacto de Santos Apóstoles

Tlfn: 985257696

La grandeza del sacramento de la reconciliación

Todo un signo sagrado lleno de amor y compasión de Dios.

Establecida por Jesucristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un encuentro íntimo con Jesús

El sacramento de la confesión no es solo una formalidad. Es una experiencia personal con Cristo, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la caridad sin límites de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un renacer espiritual

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Oviedo – Asturias

¿Qué es la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no como árbitro, sino como medio de la compasión divina. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Los cuatro pasos:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Propósito de mejora: decide corregir tu conducta.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Sí, completamente. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

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