Confesión en Sant Lliser en Soriguera – Lleida

La confesión es un momento de encuentro con el Señor, un acto de amor divino que nos ofrece la absolución, el sosiego interno y una oportunidad para renacer. En la parroquia Sant Lliser, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Sant Lliser

Tu comunidad de fe en Soriguera – Lleida

Ubicación de Sant Lliser

25593 Av. Diputació, 4 , 1R 2ª 25560 Sort
Soriguera – Lleida

Contacto de Sant Lliser

Tlfn: 973620092

La importancia de la confesión

Todo un sacramento lleno de afecto divino y compasión de Dios.

Fundada por Cristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un encuentro íntimo con Jesús

La confesión no es simplemente un trámite. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, el amor perfecto del Señor que nos acoge tal como somos, con nuestras debilidades y pecados.

Un punto de partida nuevo

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Soriguera – Lleida

¿En qué consiste la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, no como árbitro, sino como medio de la compasión divina. La Iglesia primitiva ya practicaba esto y la ha preservado hasta hoy.

Las cuatro fases:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: cuenta tus pecados al sacerdote y recibe la penitencia y absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Se trata de un gesto de amor más que de un deber pesado.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Sí, totalmente. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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