Confesión en Sant Feliu en Seu d’Urgell, La – Lleida

El sacramento de la confesión es un encuentro íntimo con Cristo, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece el perdón, la paz interior y un nuevo comienzo. En la parroquia Sant Feliu, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia Sant Feliu

Tu comunidad de fe en Seu d’Urgell, La – Lleida

Ubicación de Sant Feliu

25710 Passatge Missió, 3 2N 25700 La Seu D’Urgell
Seu d’Urgell, La – Lleida

Contacto de Sant Feliu

Tlfn: 973350125

El valor de la confesión

El sacramento colmado de ternura divina y piedad divina.

Establecida por Jesucristo

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Una experiencia personal con Jesús

El sacramento de la penitencia no es meramente un deber. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la caridad sin límites de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras debilidades y pecados.

Un comienzo lleno de gracia

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, el Señor siempre está listo para levantarnos. La confesión nos libera del peso del pecado y nos abre el camino para vivir con esperanza y auténtica alegría, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Seu d’Urgell, La – Lleida

¿Qué es la confesión?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no como juez, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Las cuatro fases:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Propósito de mejora: decide corregir tu conducta.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si olvidas algún error, lo puedes incluir en la siguiente confesión. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, totalmente. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

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