Confesión en Sant Martí en Soriguera – Lleida

La reconciliación es un momento de encuentro con el Señor, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la absolución, la paz interior y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia Sant Martí, te esperan con acogida sincera.

Parroquia Sant Martí

Tu comunidad de fe en Soriguera – Lleida

Ubicación de Sant Martí

25566 Av. Diputació, 4 1R 2ª 25560 Sort
Soriguera – Lleida

Contacto de Sant Martí

Tlfn: 973620092

El valor de la confesión

El misterio santo lleno de ternura divina y compasión de Dios.

Ordenada por el Señor Jesús

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un encuentro íntimo con Jesús

La confesión no es únicamente una obligación. Es una experiencia personal con Cristo, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor incondicional de Dios que nos recibe tal y como somos, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un comienzo lleno de gracia

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Soriguera – Lleida

¿Qué es la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no para condenar, sino como instrumento de la misericordia divina. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Los cuatro pasos:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, completamente. El sigilo sacramental es absoluto. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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