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Confesión en Divino Salvador en Curtis – Coruña, A-Galicia

La confesión es un momento de encuentro con el Señor, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la absolución, la paz interior y un nuevo comienzo. En la parroquia Divino Salvador, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Divino Salvador

Tu comunidad de fe en Curtis – Coruña, A-Galicia

Ubicación de Divino Salvador

15985 Taragoña
Curtis – Coruña, A-Galicia

Contacto de Divino Salvador

Tlfn: 981848575

El valor de la confesión

El sacramento de amor y bondad misericordiosa.

Establecida por Jesucristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Un encuentro directo con Cristo

La confesión no es simplemente un trámite. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la ternura inagotable de Dios que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras caídas y limitaciones.

Un inicio renovado

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Curtis – Coruña, A-Galicia

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no como juez, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Las cuatro fases:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Se trata de un gesto de amor más que de un deber pesado.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Sí, absolutamente. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

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