Confesión en Divino Salvador en Estrada, A – Pontevedra

El sacramento de la penitencia es un encuentro personal con Jesús, un acto de amor divino que nos ofrece el perdón, el sosiego interno y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia Divino Salvador, te esperan con acogida sincera.

Parroquia Divino Salvador

Tu comunidad de fe en Estrada, A – Pontevedra

Ubicación de Divino Salvador

36682 Baloira
Estrada, A – Pontevedra

Contacto de Divino Salvador

Tlfn: 986586448

La importancia del perdón sacramental

El signo sagrado colmado de ternura divina y bondad misericordiosa.

Instituida directamente por Jesús

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un encuentro personal con Jesús

La reconciliación no es simplemente un trámite. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, sentimos la misericordia del Señor actuando en nosotros, la caridad sin límites de Dios que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un punto de partida nuevo

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. La confesión nos libera del peso del pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Estrada, A – Pontevedra

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, no como árbitro, sino como instrumento de la misericordia divina. La Iglesia primitiva ya practicaba esto y la ha preservado hasta hoy.

Cuatro etapas:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Se trata de un gesto de amor más que de un deber pesado.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, completamente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

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