Confesión en La Asunción de Ntra. Sra. en Juarros de Voltoya – Segovia

El sacramento de la confesión es un encuentro personal con Jesús, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece el perdón, la paz interior y un nuevo comienzo. En la parroquia La Asunción de Ntra. Sra., te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia La Asunción de Ntra. Sra.

Tu comunidad de fe en Juarros de Voltoya – Segovia

Ubicación de La Asunción de Ntra. Sra.

40445 Avda. de la Iglesia, 13
Juarros de Voltoya – Segovia

Contacto de La Asunción de Ntra. Sra.

Tlfn:

La importancia de la confesión

Todo un misterio santo de afecto divino y misericordia divina.

Institución por Jesucristo

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Una experiencia personal con Jesús

El sacramento de la penitencia no es meramente un deber. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, el amor incondicional de Dios que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras debilidades y pecados.

Un renacer espiritual

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos permite vivir con esperanza y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Juarros de Voltoya – Segovia

¿Qué es la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, sin ejercer juicio, sino como instrumento de la misericordia divina. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Cuatro pasos:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, absolutamente. El sigilo sacramental es absoluto. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

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