Confesión en La Asunción en Herrerías – Cantabria

El sacramento de la confesión es un momento de encuentro con el Señor, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la limpieza del alma, la serenidad del corazón y un nuevo comienzo. En la parroquia La Asunción, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia La Asunción

Tu comunidad de fe en Herrerías – Cantabria

Ubicación de La Asunción

39550 Parroquia Bielva
Herrerías – Cantabria

Contacto de La Asunción

Tlfn: 942709245

El valor de la confesión

Un sacramento de amor y misericordia divina.

Institución por Jesucristo

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un encuentro personal con Jesús

La reconciliación no es meramente un deber. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la ternura inagotable de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un nuevo comienzo

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, el Señor siempre está listo para levantarnos. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos permite vivir con esperanza y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Herrerías – Cantabria

¿Qué es la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no como juez, sino como instrumento de la misericordia divina. La Iglesia primitiva ya practicaba esto y la ha preservado hasta hoy.

Cuatro pasos:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No hace falta rememorar cada detalle. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si olvidas algún error, lo puedes incluir en la siguiente confesión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Claro que sí, sin duda. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

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