Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en L’Assumpció de María en Cervera del Maestre – Castellón/Castelló

El sacramento de la penitencia es un encuentro íntimo con Cristo, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece la limpieza del alma, el sosiego interno y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia L’Assumpció de María, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia L’Assumpció de María

Tu comunidad de fe en Cervera del Maestre – Castellón/Castelló

Ubicación de L’Assumpció de María

12578 Pl. Església, S/N
Cervera del Maestre – Castellón/Castelló

Contacto de L’Assumpció de María

Tlfn:

La grandeza del sacramento de la reconciliación

Un sacramento colmado de ternura divina y misericordia divina.

Instituida directamente por Jesús

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un encuentro íntimo con Jesús

La confesión no es únicamente una obligación. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor incondicional de Dios que nos acoge tal como somos, con nuestras fragilidades y errores.

Un punto de partida nuevo

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La confesión nos libera del peso del pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Cervera del Maestre – Castellón/Castelló

¿Qué implica el sacramento de la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es una experiencia íntima con Cristo mediada por el sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, sin ejercer juicio, sino como canal de la misericordia de Dios. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Los cuatro pasos:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Claro que sí, sin duda. El secreto de confesión es inviolable. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

Scroll al inicio