Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en L’Assumpció de María en Perelló, El – Tarragona

El sacramento de la confesión es un encuentro íntimo con Cristo, un acto de amor divino que nos ofrece la reconciliación, la tranquilidad espiritual y un inicio renovado. En la parroquia L’Assumpció de María, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia L’Assumpció de María

Tu comunidad de fe en Perelló, El – Tarragona

Ubicación de L’Assumpció de María

43519 Pl. de L’Església, 6
Perelló, El – Tarragona

Contacto de L’Assumpció de María

Tlfn: 977490032

El valor de la confesión

Un misterio santo lleno de afecto divino y compasión de Dios.

Establecida por Jesucristo

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un encuentro directo con Cristo

El sacramento de la penitencia no es simplemente un trámite. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, el amor incondicional de Dios que nos acoge tal como somos, con nuestras caídas y limitaciones.

Un punto de partida nuevo

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Perelló, El – Tarragona

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, sin ejercer juicio, sino como canal de la misericordia de Dios. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Cuatro pasos:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Claro que sí, sin duda. El secreto de confesión es inviolable. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

Scroll al inicio