Confesión en Ntra. Sra. del Manto en Riaza – Segovia

La confesión es un encuentro personal con Jesús, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la limpieza del alma, la paz interior y un nuevo comienzo. En la parroquia Ntra. Sra. del Manto, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Ntra. Sra. del Manto

Tu comunidad de fe en Riaza – Segovia

Ubicación de Ntra. Sra. del Manto

40500 Pza. Mayor, 23
Riaza – Segovia

Contacto de Ntra. Sra. del Manto

Tlfn: 921550166

La relevancia del sacramento de la penitencia

Todo un sacramento de ternura divina y piedad divina.

Ordenada por el Señor Jesús

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un encuentro íntimo con Jesús

El sacramento de la confesión no es meramente un deber. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, el amor incondicional de Dios que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras caídas y limitaciones.

Un comienzo lleno de gracia

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Riaza – Segovia

¿Qué es la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, no para condenar, sino como medio de la compasión divina. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Las cuatro fases:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Propósito de mejora: decide corregir tu conducta.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No es necesario recordar todos los detalles. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, absolutamente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

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