Confesión en Nuestra Señora de la Asunción en Arandilla del Arroyo – Cuenca
La confesión es un momento de encuentro con el Señor, un acto de amor divino que nos ofrece el perdón, el sosiego interno y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, te esperan con los brazos abiertos.
Parroquia Nuestra Señora de la Asunción
Tu comunidad de fe en Arandilla del Arroyo – Cuenca
Ubicación de Nuestra Señora de la Asunción
16812 Iglesia, 1
Arandilla del Arroyo – Cuenca
Contacto de Nuestra Señora de la Asunción
Tlfn:
El valor de la confesión
Un misterio santo lleno de afecto divino y compasión de Dios.
Establecida por Jesucristo
Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.
Una experiencia personal con Jesús
El sacramento de la confesión no es simplemente un trámite. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, el amor incondicional de Dios que nos acoge con nuestras debilidades y pecados, con nuestras fragilidades y errores.
Un nuevo comienzo
Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.
Preguntas frecuentes sobre la confesión en Arandilla del Arroyo – Cuenca
¿En qué consiste la confesión?
La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien
¿Cuál es la razón de confesarse con un sacerdote?
El sacerdote actúa en la persona de Cristo, no para condenar, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.
¿Cómo debo prepararme para la confesión?
Las cuatro fases:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.
¿Cada cuánto tiempo se debe practicar la confesión?
La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.
¿Qué sucede si olvido algunos de mis pecados?
No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.
¿Todo lo que confieso permanece confidencial?
Sí, absolutamente. El secreto de confesión es inviolable. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

