Confesión en Nuestra Señora de la Asunción en Miguelturra – Ciudad Real

La confesión es un encuentro íntimo con Cristo, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece la absolución, la serenidad del corazón y un nuevo comienzo. En la parroquia Nuestra Señora de la Asunción, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Nuestra Señora de la Asunción

Tu comunidad de fe en Miguelturra – Ciudad Real

Ubicación de Nuestra Señora de la Asunción

13170 Pza. de la Constitución, S/N
Miguelturra – Ciudad Real

Contacto de Nuestra Señora de la Asunción

Tlfn: 926240057

El valor de la confesión

Un misterio santo lleno de afecto divino y misericordia divina.

Institución por Jesucristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando pronunció estas palabras a sus discípulos: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un momento de encuentro con el Señor

El sacramento de la penitencia no es solo una formalidad. Es una experiencia personal con Cristo, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, sentimos la misericordia del Señor actuando en nosotros, el amor perfecto del Señor que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras fragilidades y errores.

Un inicio renovado

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos abre el camino para vivir con esperanza y auténtica alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Miguelturra – Ciudad Real

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote ejerce su función en nombre de Jesús, no como árbitro, sino como medio de la compasión divina. La Iglesia primitiva ya practicaba esto y la ha preservado hasta hoy.

Cuatro etapas:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: declara tus pecados ante el sacerdote y recibe la gracia de la absolución.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Se trata de un gesto de amor más que de un deber pesado.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Sí, completamente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Es un derecho básico del penitente y protege su libertad espiritual.

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