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Confesión en Nuestra Señora de la Candelaria en Sevilla¡ Sevilla

La confesión es un encuentro íntimo con Cristo, un gesto de misericordia divina que nos ofrece el perdón, la serenidad del corazón y un inicio renovado. En la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria

Tu comunidad de fe en Sevilla¡ Sevilla

Ubicación de Nuestra Señora de la Candelaria

41006 Pza. la Candelaria, S/N
Sevilla¡ Sevilla

Contacto de Nuestra Señora de la Candelaria

Tlfn: 626137661

La importancia de la confesión

Un misterio santo colmado de afecto divino y piedad divina.

Establecida por Jesucristo

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un encuentro directo con Cristo

La confesión no es meramente un deber. Es un encuentro verdadero con el Señor, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, el amor perfecto del Señor que nos abraza con nuestras luces y sombras, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un nuevo comienzo

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La penitencia nos alivia del peso que deja el pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Sevilla¡ Sevilla

¿Qué significa la confesión?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, sin ejercer juicio, sino para transmitir la misericordia celestial. La Iglesia primitiva ya practicaba esto y la ha preservado hasta hoy.

Las cuatro fases:
1) Revisión de conciencia: piensa en tus pecados.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Claro que sí, sin duda. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

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