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Confesión en Nuestra Señora de la Esperanza en Córdoba – Córdoba

El sacramento de la penitencia es un encuentro personal con Jesús, un acto de amor divino que nos ofrece la limpieza del alma, el sosiego interno y un inicio renovado. En la parroquia Nuestra Señora de la Esperanza, te esperan con acogida sincera.

Parroquia Nuestra Señora de la Esperanza

Tu comunidad de fe en Córdoba – Córdoba

Ubicación de Nuestra Señora de la Esperanza

14011 C/ Conchita Cintrón, Nº 2
Córdoba – Córdoba

Contacto de Nuestra Señora de la Esperanza

Tlfn: 957270233

La grandeza del sacramento de la reconciliación

Un sacramento lleno de afecto divino y piedad divina.

Ordenada por el Señor Jesús

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como una manifestación concreta de la misericordia sin límites de Dios.

Un encuentro directo con Cristo

La confesión no es meramente un deber. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la caridad sin límites de Dios que nos acoge tal como somos, con nuestras debilidades y pecados.

Un comienzo lleno de gracia

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos invita a vivir con optimismo y alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Córdoba – Córdoba

¿En qué consiste la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, sin ejercer juicio, sino como instrumento de la misericordia divina. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Los cuatro pasos:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No hace falta rememorar cada detalle. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Claro que sí, sin duda. El sigilo sacramental es absoluto. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

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