Confesión en Nuestra Señora de la O en Navia – Asturias

El sacramento de la confesión es un momento de encuentro con el Señor, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la limpieza del alma, la paz interior y un nuevo comienzo. En la parroquia Nuestra Señora de la O, te esperan con verdadero cariño cristiano.

Parroquia Nuestra Señora de la O

Tu comunidad de fe en Navia – Asturias

Ubicación de Nuestra Señora de la O

33792
Navia – Asturias

Contacto de Nuestra Señora de la O

Tlfn: 985648125/615248456

La importancia de la confesión

Un sacramento lleno de ternura divina y compasión de Dios.

Fundada por Cristo

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un encuentro personal con Jesús

El sacramento de la penitencia no es solo una formalidad. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la ternura inagotable de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un comienzo lleno de gracia

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, el Señor siempre está listo para levantarnos. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos permite vivir con esperanza y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Navia – Asturias

¿Qué implica el sacramento de la confesión?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, no como juez, sino como instrumento de la misericordia divina. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Cuatro etapas:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No hace falta rememorar cada detalle. Lo esencial es la honestidad y el verdadero arrepentimiento. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, totalmente. La confidencialidad de la confesión no puede romperse. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

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