Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en Nuestra Señora de Loreto en Valacloche – Teruel

La reconciliación es un encuentro personal con Jesús, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece el perdón, la paz interior y una oportunidad para renacer. En la parroquia Nuestra Señora de Loreto, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia Nuestra Señora de Loreto

Tu comunidad de fe en Valacloche – Teruel

Ubicación de Nuestra Señora de Loreto

44191 Pza. Iglesia
Valacloche – Teruel

Contacto de Nuestra Señora de Loreto

Tlfn: 978619970

La grandeza del sacramento de la reconciliación

Todo un sacramento colmado de ternura divina y bondad misericordiosa.

Establecida por Jesucristo

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un momento de encuentro con el Señor

La reconciliación no es solo una formalidad. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, sentimos la misericordia del Señor actuando en nosotros, el amor incondicional de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras debilidades y pecados.

Un inicio renovado

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Aunque caigamos muchas veces, el Señor siempre está listo para levantarnos. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Valacloche – Teruel

¿Qué es la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento establecido por Jesús para otorgar el perdón de los pecados posteriores al Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, no para condenar, sino como medio de la compasión divina. La Iglesia primitiva ya practicaba esto y la ha preservado hasta hoy.

Los cuatro pasos:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, conviene confesarse frecuentemente (mensual o cada dos meses) para crecer en santidad y mantener la comunión con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si se te olvida algún pecado, podrás confesarlo la próxima vez. El Señor sabe lo que hay en tu corazón y tu sincero deseo de cambiar.

Claro que sí, sin duda. El sigilo sacramental es absoluto. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

Scroll al inicio