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Confesión en Nuestra Señora del Rosario en Priego de Córdoba – Córdoba

El sacramento de la confesión es un encuentro personal con Jesús, un acto de amor divino que nos ofrece la reconciliación, la serenidad del corazón y un inicio renovado. En la parroquia Nuestra Señora del Rosario, te esperan con acogida sincera.

Parroquia Nuestra Señora del Rosario

Tu comunidad de fe en Priego de Córdoba – Córdoba

Ubicación de Nuestra Señora del Rosario

14815 Pza. del Rosario, S/N
Priego de Córdoba – Córdoba

Contacto de Nuestra Señora del Rosario

Tlfn:

El valor de la confesión

Un ritual sagrado lleno de ternura divina y piedad divina.

Institución por Jesucristo

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando se dirigió a sus apóstoles diciendo: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un momento de encuentro con el Señor

La confesión no es meramente un deber. Es una experiencia personal con Cristo, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, vivimos de manera directa la misericordia de Dios, la ternura inagotable de Dios que nos acoge tal como somos, con nuestras debilidades y pecados.

Un inicio renovado

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces hayamos caído, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos invita a vivir con optimismo y alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Priego de Córdoba – Córdoba

¿Qué significa la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, sin ejercer juicio, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Las cuatro fases:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Contrición: experimenta un dolor verdadero por tus faltas.
3) Intención de cambiar: comprométete a no reincidir en el pecado.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia establece la obligación de confesarse al menos una vez al año ante un pecado mortal. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No es obligatorio traer a la memoria todos los pecados. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si olvidas algún error, lo puedes incluir en la siguiente confesión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, completamente. El sigilo sacramental es absoluto. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Representa un derecho fundamental del penitente y garantiza su libertad espiritual.

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