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Confesión en Sagrada Familia de Contrueces en Gijón – Asturias

El sacramento de la penitencia es una experiencia directa con Jesús, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la limpieza del alma, la serenidad del corazón y un camino que empieza de nuevo. En la parroquia Sagrada Familia de Contrueces, te esperan con acogida sincera.

Parroquia Sagrada Familia de Contrueces

Tu comunidad de fe en Gijón – Asturias

Ubicación de Sagrada Familia de Contrueces

33210 Río Sella, 13, Contrueces
Gijón – Asturias

Contacto de Sagrada Familia de Contrueces

Tlfn: 985387337/603762825

El valor de la confesión

Todo un ritual sagrado colmado de afecto divino y compasión de Dios.

Ordenada por el Señor Jesús

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia primitiva ya custodió esta práctica como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un momento de encuentro con el Señor

La confesión no es simplemente un trámite. Es una experiencia personal con Cristo, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, sentimos la misericordia del Señor actuando en nosotros, el amor incondicional de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un renacer espiritual

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, Dios siempre está dispuesto a perdonarnos. La confesión nos libera del peso del pecado y nos abre el camino para vivir con esperanza y auténtica alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Gijón – Asturias

¿Qué significa la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un signo sagrado instituido por Jesucristo para absolver los pecados tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no para condenar, sino como instrumento de la misericordia divina. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Los cuatro pasos:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Se trata de un gesto de amor más que de un deber pesado.

No hace falta rememorar cada detalle. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si olvidas algún error, lo puedes incluir en la siguiente confesión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Sí, totalmente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

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