Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en Salvador y San Luis Beltrán en Peñarroya-Pueblonuevo – Córdoba

El sacramento de la penitencia es un momento de encuentro con el Señor, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la reconciliación, la paz interior y un nuevo comienzo. En la parroquia Salvador y San Luis Beltrán, te esperan con acogida sincera.

Parroquia Salvador y San Luis Beltrán

Tu comunidad de fe en Peñarroya-Pueblonuevo – Córdoba

Ubicación de Salvador y San Luis Beltrán

14200 C/ General Primo de Rivera, Nº 46-48
Peñarroya-Pueblonuevo – Córdoba

Contacto de Salvador y San Luis Beltrán

Tlfn: 957561399

La importancia de la confesión

El sacramento de afecto divino y compasión de Dios.

Ordenada por el Señor Jesús

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Una experiencia personal con Jesús

El sacramento de la confesión no es únicamente una obligación. Es un encuentro íntimo con Jesucristo, quien obra mediante el sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la ternura inagotable de Dios que nos recibe tal y como somos, a pesar de nuestras faltas y fragilidades.

Un punto de partida nuevo

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Peñarroya-Pueblonuevo – Córdoba

¿En qué consiste la confesión?

La confesión, igualmente llamada penitencia o sacramento de la reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es un encuentro personal con Jesús a través del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, no como árbitro, sino como canal de la misericordia de Dios. La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes.

Los cuatro pasos:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Propósito de mejora: decide corregir tu conducta.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es un acto de amor y no una obligación pesada.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo fundamental es confesar con sinceridad y contrición. Si olvidas algún error, lo puedes incluir en la siguiente confesión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, totalmente. El secreto de confesión es inviolable. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

Scroll al inicio