Confesión en San Antonio en Onís – Asturias

La reconciliación es un momento de encuentro con el Señor, una expresión profunda del amor de Cristo que nos ofrece el perdón, la serenidad del corazón y un nuevo comienzo. En la parroquia San Antonio, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia San Antonio

Tu comunidad de fe en Onís – Asturias

Ubicación de San Antonio

33557
Onís – Asturias

Contacto de San Antonio

Tlfn: 985844369/696074097

La relevancia del sacramento de la penitencia

Todo un sacramento de afecto divino y bondad misericordiosa.

Institución por Jesucristo

Fue el propio Jesucristo quien instituyó este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde sus inicios, la Iglesia ha preservado este signo como un signo visible de la misericordia infinita de Dios.

Un momento de encuentro con el Señor

La reconciliación no es solo una formalidad. Es una experiencia personal con Cristo, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, la ternura inagotable de Dios que nos recibe tal y como somos, con nuestras debilidades y pecados.

Un nuevo comienzo

Toda confesión es una ocasión para reiniciar el camino y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios nunca deja de ofrecernos su perdón. La confesión nos libera del peso del pecado y nos abre el camino para vivir con esperanza y auténtica alegría, reconociendo que el Padre celestial nos ama sin límites.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Onís – Asturias

¿Qué implica el sacramento de la confesión?

El sacramento de la confesión, conocido también como penitencia o reconciliación, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, no para condenar, sino como medio de la compasión divina. La Iglesia primitiva ya practicaba esto y la ha preservado hasta hoy.

Cuatro etapas:
1) Examen personal: considera tus errores.
2) Penitencia interior: lamenta sinceramente tus pecados.
3) Decisión de enmienda: propone no cometer los mismos errores.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Es una expresión de amor y no una carga.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo importante es la sinceridad y el arrepentimiento. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, completamente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote está sujeto a la ley divina y eclesiástica para guardar estrictamente el secreto de la confesión. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

Scroll al inicio