Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en San Antonio María Claret en Sevilla¡ Sevilla

La reconciliación es un momento de encuentro con el Señor, un gesto de misericordia divina que nos ofrece la absolución, el sosiego interno y un inicio renovado. En la parroquia San Antonio María Claret, te esperan con el corazón abierto.

Parroquia San Antonio María Claret

Tu comunidad de fe en Sevilla¡ Sevilla

Ubicación de San Antonio María Claret

41012 C/ Padre García Tejero, 8
Sevilla¡ Sevilla

Contacto de San Antonio María Claret

Tlfn: 954616353

La importancia del perdón sacramental

Un misterio santo colmado de afecto divino y compasión de Dios.

Ordenada por el Señor Jesús

El mismo Cristo estableció este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como un símbolo tangible de la compasión infinita del Señor.

Un momento de encuentro con el Señor

El sacramento de la penitencia no es solo una formalidad. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien actúa a través del sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, la ternura inagotable de Dios que nos recibe tal y como somos, con nuestras debilidades y pecados.

Un inicio renovado

Confesarse es siempre una posibilidad de volver a empezar y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, el Señor siempre está listo para levantarnos. La reconciliación nos libera del peso de nuestras faltas y nos invita a vivir con optimismo y alegría, con la certeza de que nuestro Padre del cielo nos ama sin condiciones.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Sevilla¡ Sevilla

¿Qué es la confesión?

La confesión, también llamada penitencia o reconciliación, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote obra en representación de Cristo, no como árbitro, sino como instrumento de la misericordia divina. La Iglesia primitiva ya practicaba esto y la ha preservado hasta hoy.

Cuatro pasos:
1) Examen interior: medita sobre tus faltas.
2) Arrepentimiento: siente dolor sincero por tus pecados.
3) Propósito de mejora: decide corregir tu conducta.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia manda confesarse al menos una vez al año si se ha cometido pecado mortal. Aun así, se sugiere confesarse periódicamente (mensualmente o bimensualmente) para avanzar en la vida espiritual y estrechar la relación con Dios. Se trata de un gesto de amor más que de un deber pesado.

No hace falta rememorar cada detalle. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. Dios conoce tu corazón y tu intención de arrepentirte genuinamente.

Sí, absolutamente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote está obligado por la ley divina y eclesiástica a guardar total secreto sobre todo lo que escucha en confesión. Esto constituye un derecho esencial del que se confiesa y asegura libertad interior.

Scroll al inicio