Descarga VIRTUS

Virtus te ayuda a alcanzar tu mejor versión día a día

Confesión en San Bartolomé Apóstol en San Bartolomé de las Abiertas – Toledo

La confesión es un momento de encuentro con el Señor, una manifestación del amor de Dios que nos ofrece la absolución, el sosiego interno y un inicio renovado. En la parroquia San Bartolomé Apóstol, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia San Bartolomé Apóstol

Tu comunidad de fe en San Bartolomé de las Abiertas – Toledo

Ubicación de San Bartolomé Apóstol

45654 C/ Real, S/N
San Bartolomé de las Abiertas – Toledo

Contacto de San Bartolomé Apóstol

Tlfn: 925704002

La importancia de la confesión

El sacramento de caridad y compasión de Dios.

Instituida directamente por Jesús

Jesucristo mismo instituyó este sacramento cuando dijo a sus apóstoles: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). La Iglesia ha mantenido esta práctica desde sus orígenes como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Una experiencia personal con Jesús

El sacramento de la penitencia no es únicamente una obligación. Es una experiencia personal con Cristo, quien se hace presente por medio del sacerdote. En este sacramento, experimentamos directamente la misericordia divina, la caridad sin límites de Dios que nos abraza con nuestras luces y sombras, con nuestras caídas y limitaciones.

Un renacer espiritual

Cada vez que nos confesamos, se nos brinda la oportunidad de comenzar otra vez y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).Sin importar nuestras caídas, Dios permanece siempre dispuesto a darnos su misericordia. La confesión nos libera del peso del pecado y nos ayuda a vivir con ilusión y gozo, confiando en el amor incondicional de Dios Padre.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en San Bartolomé de las Abiertas – Toledo

¿En qué consiste el sacramento de la penitencia?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento instituido por Jesucristo para perdonar los pecados cometidos después del Bautismo. Es un momento de encuentro con Jesús por medio del sacerdote, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El sacerdote actúa en la persona de Cristo, no para condenar, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus inicios, la Iglesia ha conservado esta tradición.

Los cuatro pasos:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Propósito de enmienda: decide no volver a pecar.
4) Confesión: comparte tus faltas con el sacerdote y recibe perdón y penitencia.

La Iglesia obliga a confesarse al menos una vez al año si has cometido pecado mortal. No obstante, es aconsejable confesarse con regularidad (cada mes o cada dos meses) para fortalecer la vida espiritual y la cercanía con Dios. Es un acto voluntario de amor y no un peso.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si no recuerdas alguna falta, la podrás confesar en la siguiente ocasión. Dios ve tu interior y tu voluntad de arrepentirte de verdad.

Sí, completamente. El secreto del sacramento de la confesión es absoluto. El sacerdote tiene la obligación, según la ley de Dios y de la Iglesia, de no revelar nada de lo confesado. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

Scroll al inicio