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Confesión en San Cristovo en Cerdedo-Cotobade – Pontevedra-Galicia

El sacramento de la penitencia es un encuentro personal con Jesús, un acto de amor divino que nos ofrece la reconciliación, el sosiego interno y una oportunidad para renacer. En la parroquia San Cristovo, te esperan con los brazos abiertos.

Parroquia San Cristovo

Tu comunidad de fe en Cerdedo-Cotobade – Pontevedra-Galicia

Ubicación de San Cristovo

15837 Corneira
Cerdedo-Cotobade – Pontevedra-Galicia

Contacto de San Cristovo

Tlfn: 981899054

El valor de la confesión

Un signo sagrado de amor y bondad misericordiosa.

Ordenada por el Señor Jesús

Jesús personalmente instituyó este sacramento cuando enseñó a sus discípulos con estas palabras: «A quienes perdonéis los pecados, les serán perdonados; a quienes no se los perdonéis, no les serán perdonados» (Juan 20:22-23). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha conservado este sacramento como una expresión palpable de la misericordia eterna de Dios.

Un encuentro personal con Jesús

La reconciliación no es solo una formalidad. Es un momento profundo de encuentro con Jesús, quien actúa a través del ministerio sacerdotal. En este sacramento, recibimos de forma inmediata la compasión divina, el amor perfecto del Señor que nos recibe tal y como somos, con nuestras caídas y limitaciones.

Un comienzo lleno de gracia

Cada confesión es una oportunidad de empezar de nuevo y vivir en las virtudes católicas y en oracion.(como el rosario).No importa cuántas veces tropecemos, el Señor siempre está listo para levantarnos. Este sacramento nos quita la carga del pecado y nos abre el camino para vivir con esperanza y auténtica alegría, sabiendo que somos amados incondicionalmente por nuestro Padre celestial.

Preguntas frecuentes sobre la confesión en Cerdedo-Cotobade – Pontevedra-Galicia

¿En qué consiste la confesión?

El sacramento de la penitencia o reconciliación, llamado también confesión, es un sacramento fundado por Cristo con el fin de perdonar las faltas cometidas tras el Bautismo. Es una reunión espiritual con el Señor a través del ministro del sacramento, donde {el penitente confiesa sus pecados y recibe la absolución divina|quien se confiesa entrega sus faltas y recibe el perdón de Dios|el creyente confiesa sus pecados y obtien

El ministro actúa como Cristo mismo, no como árbitro, sino para transmitir la misericordia celestial. Desde sus comienzos, la Iglesia ha sostenido esta costumbre.

Las cuatro fases:
1) Examen de conciencia: reflexiona sobre tus pecados.
2) Arrepentimiento: ten tristeza profunda por tus errores.
3) Propósito de mejora: decide corregir tu conducta.
4) Confesión: confiesa tus errores al sacerdote y recibe la penitencia y el perdón divino.

La Iglesia exige confesarse al menos una vez al año en caso de pecado grave. Sin embargo, se recomienda confesarse regularmente (mensual o cada dos meses) para crecer espiritualmente y mantener una relación cercana con Dios. Se trata de un gesto de amor más que de un deber pesado.

No se requiere recordar cada aspecto de tus faltas. Lo principal es la franqueza y el deseo de enmendarse. Si olvidas algún pecado, puedes mencionarlo en la próxima confesión. El Señor conoce tu corazón y tu verdadera intención de enmendarte.

Sí, absolutamente. El sigilo sacramental es absoluto. El ministro del sacramento debe, por ley divina y de la Iglesia, mantener absoluto silencio sobre lo confesado. Esto es un derecho fundamental del penitente y una garantía de libertad espiritual.

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